La empresa texana Ikon Midstream es investigada en México y Estados Unidos por presunto contrabando de combustible y posibles vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El 14 de abril, Homeland Security Investigations allanó sus oficinas en Houston dentro de una investigación criminal. La compañía negó irregularidades y calificó la acción como no concluyente.
Documentos revisados por Reuters señalan que Ikon Midstream figura como pieza central de un esquema de importación ilícita de diésel y nafta hacia México.
Las exportaciones realizadas en buques de la naviera Torm fueron declaradas como lubricantes en aduanas, lo que permitió evadir millones de dólares en impuestos.
El combustible llegó a empresas mexicanas como Intanza y Azteca Cone, consideradas fachadas del CJNG, sin presencia física ni permisos oficiales de importación.
Autoridades mexicanas identificaron a la empresa de transporte Mefra Fletes como parte del esquema, vinculada con descargas en Ensenada y Guaymas.
El SAT suspendió en 2025 a Intanza, Azteca Cone y otras diez compañías relacionadas con Ikon Midstream por irregularidades fiscales y falta de documentación.
Ikon Midstream reconoció errores en sus declaraciones de exportación, calificándolos como administrativos, aunque expertos señalaron que las inexactitudes reiteradas son sospechosas.
Exxon Mobil aparece como proveedora del combustible, mientras que Torm cortó relaciones con Ikon tras conocerse las investigaciones.
La FGR abrió expedientes contra la empresa basados en testimonios y documentos, aunque no ha emitido comentarios públicos sobre el caso.
Este esquema refleja cómo el contrabando de hidrocarburos se ha convertido en la segunda fuente de ingresos de los cárteles mexicanos, después del narcotráfico.
