El presidente chileno José Antonio Kast anunció que su gobierno retirará el apoyo a la candidatura de Michelle Bachelet para la ONU.
La decisión rompe con el respaldo previo de México y Brasil, debilitando la posibilidad de una candidatura latinoamericana fuerte en el organismo internacional.
La cancillería justificó el retiro por “dispersión de candidaturas” y diferencias con actores relevantes, argumentos que reflejan más cálculo político que visión estratégica regional.
El gobierno ordenó a embajadas y ministerios suspender toda promoción de la postulación, dejando a Bachelet sin respaldo oficial de su propio país.
Aunque reconoció la trayectoria de la ex presidenta, Kast optó por aislar a Chile en un proceso donde la unidad regional era clave.
La crítica apunta a que la medida evidencia un giro ideológico que antepone rivalidades internas sobre la oportunidad de fortalecer la presencia latinoamericana en la ONU.
El retiro de apoyo no solo afecta a Bachelet, sino que debilita la imagen internacional de Chile como actor confiable y comprometido con la cooperación regional.
