Un ataque armado en Salamanca, Guanajuato, dejó al menos 11 personas muertas y varias más heridas durante un partido de fútbol amateur.
El hecho ocurrió el domingo en la comunidad de Loma de Flores, cuando hombres armados llegaron en varios vehículos y dispararon indiscriminadamente.
El partido ya había concluido, pero jugadores y familias permanecían en el campo deportivo, lo que incrementó el número de víctimas.
Testigos relataron que los agresores abrieron fuego sin previo aviso, generando pánico entre los asistentes y dejando una escena de violencia extrema.
La gobernadora de Guanajuato, Libia García, calificó el ataque como “inaceptable” y expresó solidaridad con las familias afectadas.
En un mensaje publicado en X, aseguró que se activó un operativo conjunto con municipio, Fiscalía estatal y fuerzas federales.
El objetivo inmediato fue atender a las víctimas, asegurar la zona y avanzar con determinación en la investigación para dar con los responsables.
La mandataria prometió actuar con firmeza y reforzar la seguridad en la región norte de Salamanca tras el ataque.
Guanajuato registró el mayor número de homicidios en México el año pasado, pese a una reducción reciente del 41% en índices delictivos.
El estado sigue siendo escenario de violencia ligada a bandas criminales dedicadas al robo de combustibles, narcotráfico y extorsión.
La masacre en Salamanca refleja la persistente inseguridad y la vulnerabilidad de espacios comunitarios frente a la violencia organizada.
Autoridades mantienen abiertas las investigaciones para esclarecer el motivo del ataque y garantizar justicia para las víctimas.
La comunidad exige respuestas claras y acciones contundentes que permitan recuperar la paz en una de las zonas más golpeadas por el crimen.
