La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó la ceremonia conmemorativa por el 113 aniversario del asesinato de Francisco I. Madero y José María Pino Suárez, realizada en el Patio de Honor de Palacio Nacional.
Acompañada por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez; el secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo; el secretario de Marina, almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles; y el director del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), Felipe Arturo Ávila Espinoza, la mandataria montó una guardia de honor en memoria de los líderes revolucionarios.
Durante la ceremonia, Felipe Arturo Ávila destacó que Madero y Pino Suárez ocupan un lugar central en la historia nacional, al haber conducido el primer gobierno democrático del país surgido de una revolución triunfante. “Madero y Pino Suárez hicieron mancuerna en un gobierno ejemplar que buscó solucionar las demandas sociales a través de las leyes y las instituciones”, señaló.
Ávila subrayó que la grandeza de ambos personajes radica en su congruencia, humanismo y respeto a las instituciones, valores que hoy inspiran al Gobierno de la Cuarta Transformación. “Recordamos con cariño y respeto a Madero y Pino Suárez como forjadores de la patria mexicana”, agregó.
Al acto asistieron integrantes del Gabinete Legal y Ampliado del Gobierno de México, quienes participaron en el homenaje a los líderes revolucionarios, asesinados el 22 de febrero de 1913 tras el golpe de Estado conocido como la Decena Trágica.
La ceremonia reafirmó el compromiso del gobierno actual de reivindicar la herencia democrática y humanista de Madero y Pino Suárez, considerados pilares de la historia moderna de México.
