Los bombardeos israelíes contra depósitos de petróleo en Irán dispararon el precio del crudo más de 15% en mercados asiáticos, superando los 100 dólares por barril.
La tensión bélica impulsó la demanda de activos refugio como el dólar, mientras bolsas, materias primas y divisas enfrentan sesiones de máxima volatilidad por incertidumbre global.
El barril WTI escaló 27.89%, alcanzando 115.91 dólares, su mayor nivel desde 2022. El Brent avanzó 25.22%, cotizando en 116.108 dólares, igualando precios de ambas mezclas.
El cierre del estrecho de Ormuz amenaza el suministro mundial en el décimo día de guerra, elevando precios energéticos a máximos de casi cuatro años.
Los futuros europeos del gas subieron 8.53%, cotizando en 50.65 euros por MWh, mientras el gas natural estadounidense avanzó 8.82%, alcanzando 3.467 dólares por millón de BTU.
Gabriela Siller, directora de análisis de Banco Base, advirtió que la guerra compromete cada vez más la oferta energética global y podría prolongarse durante meses.
El peso mexicano rompió la barrera de 18 por dólar, depreciándose 1.31% frente al estadounidense, mientras el índice DXY del dólar subió 0.58% a 99.550 unidades.
Los mercados asiáticos sufrieron fuertes caídas: el Nikkei perdió 6.63% y el Kospi retrocedió 7.77%. Los futuros en Wall Street apuntaron a descensos superiores al 2%.
La crítica apunta a que la guerra en Medio Oriente revive escenarios de crisis energética similares a 2022, complicando esfuerzos de bancos centrales para controlar inflación.
La aversión al riesgo llevó inversionistas a refugiarse en el dólar, mientras el oro cayó 1.16%, mostrando cambios drásticos en las carteras financieras internacionales.
