El presidente chino Xi Jinping recibió en Pekín a Donald Trump y advirtió sobre riesgos de conflicto si no se maneja adecuadamente el tema de Taiwán.
Xi señaló que, si se atiende bien la cuestión, las relaciones bilaterales “gozarán de estabilidad general”, pero de lo contrario podrían derivar en choques y conflictos.
Trump respondió con un tono optimista, calificando a Xi como “gran líder” y afirmando que “es un honor ser tu amigo”.
La reunión, celebrada en el Gran Salón del Pueblo, estuvo marcada por simbolismo diplomático, con honores militares y actos culturales de bienvenida.
Xi evocó la “trampa de Tucídides”, concepto que advierte sobre el riesgo de guerra cuando una potencia emergente desafía a otra establecida.
El mandatario chino subrayó que “la cooperación beneficia a ambas partes, mientras la confrontación perjudica a las dos”, llamando a construir un nuevo modelo de relación.
Ambos líderes destacaron avances económicos recientes, incluyendo resultados positivos en negociaciones comerciales y posibles compromisos de compra de productos estadounidenses por parte de China.
La visita ocurre en medio de tensiones por la guerra contra Irán, el apoyo estadounidense a Taiwán y disputas comerciales entre Washington y Pekín.
Estados Unidos aprobó un paquete de armas por 11 mil millones de dólares para Taiwán, mientras Trump busca reforzar acuerdos de producción de chips con la isla.
La agenda incluyó visita al Templo del Cielo y un banquete de Estado, con la expectativa de anuncios sobre comercio y cooperación internacional.
