El exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, obtuvo un amparo que le permitirá dejar el penal federal de La Palma (Altiplano) y regresar a prisión domiciliaria en su casa de Xilotzingo.

Aunque la resolución ya fue concedida, Marín permanece en el penal mientras se concluyen los trámites administrativos y judiciales para ejecutar el traslado en próximos días.

La medida representa un cambio en las medidas cautelares, pero el proceso penal en su contra continúa vigente y deberá enfrentar las acusaciones desde su domicilio.

La defensa argumentó que Marín presenta problemas de salud, principalmente en garganta y pulmones, además de tener más de 70 años, factores considerados en el juicio de amparo.

La resolución deriva de recursos promovidos desde 2025, después de que un Tribunal de Apelación revocó la prisión domiciliaria concedida en agosto de 2024 y ordenó su regreso al penal.

El tribunal consideró entonces que existía riesgo de fuga, motivo por el cual Marín fue trasladado nuevamente al penal de máxima seguridad en el Estado de México.

Desde ese momento, la defensa encabezada por María Elba Lozada impulsó nuevos recursos legales, señalando presuntas violaciones a los derechos humanos del exgobernador.

También cuestionaron la justificación para mantenerlo en un penal federal, insistiendo en que sus condiciones de salud ameritaban prisión domiciliaria.

El caso de Mario Marín continúa generando atención pública en Puebla, donde su regreso a prisión domiciliaria marca un nuevo capítulo en el proceso penal que enfrenta.

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