El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó una acusación formal contra cuatro ciudadanos mexicanos vinculados al Cártel Jalisco Nueva Generación. La medida judicial fue anunciada por las autoridades federales tras la detención de los implicados en Europa.
Los imputados fueron identificados como Edgar Alejandro López Velasco, Noé Díaz Jiménez, José Miguel Alvarado Morales y Leobardo Gaxiola López. Cada uno de los procesados fue señalado por participar en operaciones internacionales de narcotráfico, tráfico de armas y narcoterrorismo.
Según las investigaciones, los acusados intercambiaron fentanilo y metanfetaminas a cambio de armamento de uso exclusivo militar. La artillería fue negociada desde la República Checa para ser enviada posteriormente a territorio mexicano.
Entre el equipo bélico gestionado figuraban ametralladoras europeas, lanzagranadas, morteros y municiones de alto poder. Las armas serían utilizadas para ejecutar actos de violencia contra grupos rivales, civiles y fuerzas de seguridad.
La detención de los cuatro individuos fue efectuada por autoridades europeas durante operativos coordinados en junio de 2026. Paralelamente, un laboratorio clandestino de opioides sintéticos fue desmantelado en Zapopan por las fuerzas federales mexicanas.
Posteriormente, López Velasco y Alvarado Morales fueron extraditados al Distrito Medio de Florida para iniciar su proceso judicial. Ambos comparecieron por primera vez ante un juez federal, manteniéndose bajo custodia preventiva en suelo estadounidense.
De ser hallados culpables de los cargos imputados, los cuatro acusados podrían recibir la pena máxima de cadena perpetua. Las agencias internacionales continuarán colaborando para desarticular las redes operativas del crimen organizado.
