El presidente ruso, Vladimir Putin, advirtió que podría suspender de inmediato los suministros de gas hacia la Unión Europea y reorientarlos hacia mercados considerados más prometedores.

Putin recordó que la UE planea imponer restricciones al gas ruso desde abril de 2026 y prohibiciones totales en 2027, afectando contratos de largo plazo.

El mandatario afirmó que encargará al Gobierno y empresas rusas estudiar la posibilidad de interrumpir el suministro antes de las fechas previstas por Bruselas.

Putin subrayó que la decisión no tendría trasfondo político, sino un cálculo económico para consolidar relaciones con países considerados socios fiables en el mercado energético.

La Unión Europea aprobó en diciembre pasado la eliminación gradual de importaciones de gas ruso, con un período transitorio que concluirá en enero de 2028.

El veto a gas por gasoducto entrará en vigor en junio de 2026 para contratos cortos y en noviembre de 2027 para contratos largos.

Respecto al gas natural licuado, la prohibición comenzará en abril de 2026 para contratos cortos y en enero de 2027 para contratos largos.

La crítica apunta a que la suspensión inmediata afectaría gravemente a Europa, que aún depende del gas ruso, mientras Rusia busca diversificar clientes en Asia.

Especialistas advierten que la medida podría acelerar la transición energética europea, pero también incrementar precios y tensiones geopolíticas en el mercado internacional.

Putin concluyó que sus declaraciones son reflexiones en voz alta, aunque la posibilidad de cortar el suministro anticipadamente genera incertidumbre en gobiernos y mercados europeos.

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